Cuando el pueblo se equivoca
La reforma de las pensiones impulsada en Francia por el presidente Macron se basa en datos objetivos indiscutibles. El heterogéneo, ampliamente generoso y socialmente avanzado sistema francés de retiro de sus trabajadores es financieramente insostenible y su mantenimiento en su versión actual lo conduciría en una década irremisiblemente a la quiebra. Por consiguiente, es patente la necesidad de tomar medidas racionalizadoras de su estructura, tales como la eliminación de subsistemas privilegiados para determinados sectores o la modificación del derecho a jubilarse a los 62 años, han de ...