Un arte con múltiples caras
Una de las señas de identidad de la relojería de Louis Vuitton es que siempre le han gustado los retos. Quizás por eso, en su porfolio entró un arte relojero destinado a los escogidos, el de los autómatas. Y vuelve a incidir sobre ello con la aparición del Tambour Ópera Autómata. Inspirado en el Bian Lian de la Ópera de Sichuan, la profusa decoración de este reloj representa a una máscara tradicional que cobra vida y cambia de expresión a demanda. Un espectáculo artístico impulsado por un movimiento concebido, desarrollado y ensamblado íntegramente en La Fabrique du Temps Louis ...