El Lamborghini Huracán Sterrato va más allá del asfalto... y llega a la nieve
Se cuenta que Ferruccio tenía problemas con un coche que le había vendido Enzo Ferrari, un 250 GT. Eran problemas del embrague, y Ferrucio decidió desmontarlo tras las repetidas visitas al taller, que no le solucionaban nada. Descubrió que en el embrague del Ferrari había numerosas piezas que usaba él en el de sus tractores.