De bragas, patadas y vacas lecheras
¡Quién te ha visto y quién te ve, ocho de marzo! Uno recuerda haber acudido hace años a manifestarse solidariamente junto a mujeres que defendían la igualdad salarial, social, familiar, política; mujeres que demandaban la conciliación familiar, que se aumentase el número de parvularios, que se otorgasen ayudas a las madres solteras – ahora familias unifamiliares, univitelinas, unicornios o yo qué sé-, que se permitiera el ingreso de la mujer en igualdad de condiciones a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado así como en las fuerzas armadas, en fin, que se promoviera la igua ...