Mentiras del solo sí es sí
Ya oscurecía cuando la radio y la televisión interrumpían su programación hace años para alertar de un grave caso de injusticia, de impunidad. Una primera sentencia sobre esa asquerosa Manada no les condenaba a lo que durante meses en los medios se había juzgado y sentenciado por boca de ideologizados comentaristas sin remotos conocimientos ni jurídicos, ni sobre las pruebas del caso. La sociedad había transformado su fe ciega en el sistema judicial —o su resignación a aceptarla— en un abandono a la opinión mediática, sin instancias, ni normas y des ...