Jorginho, la mezcla perfecta para superar a Inglaterra
«Con Jorginho, todo parece fácil. Es indispensable en este equipo, intocable», asegura Marco Verratti, su ‘alter ego’ en el medio del campo ‘azzurro’. El domingo, en la final ante Inglaterra, Jorginho querrá demostrar que mezcla como nadie el talento impreso en su ADN brasileño con la capacidad táctica de los transalpinos. A partir de la zona que él maneja para dar mejor salida de balón y también cortar las transiciones de los rivales, Italia confía en superar a los anfitriones, flojos a la hora de crear con Declan Rice y Kalvin Phillips.
Jorge Luiz Frello nació en Santa Catarina, Brasil, pero consiguió la nacionalidad en 2012 gracias a un antepasado de la región de Vincenza. Como en el club de Stamford Bridge, donde forma una dupla colosal con el pulpo francés N’Golo Kanté, Jorginho es un trabajador en la sombra para Italia. No acapara grandes titulares, pero es capital para Mancini. Es el único junto a Bonucci y Donnaruma que ha sido titular en los seis partidos de la Eurocopa.
Sus números son magníficos. Ha jugado 585 minutos, todos salvo los 15 últimos ante Gales, cuando con todo resuelto fue reemplazado por Cristante, no ha recibido tarjeta alguna, solo ha cometido seis faltas pese a ser el pivote defensivo, y se ha mostrado casi infalible en los pases con un 93% de acierto. Lleva recorridos 72,3 kilómetros y ha recuperado 40 balones.
Jorginho maneja el tiempo y el espacio, ordena y aconseja. Unos compañeros le apodan ‘El Profesor’, otros ‘Radio Jorginho’. «Tiene una personalidad fuerte. En un equipo, él es el comandante», confirma a la AFP el exjugador y exdirector deportivo del Hellas Verona Mauro Gibellini, que detectó su talento cuando era apenas un joven adolescente en Brasil.
Entrenado por su madre
Gibellini había creado junto a unos socios una escuela de fútbol en el país sudamericano. No dudó cuando vio jugar en un torneo a ese muchacho de 12 años, cuyo primer entrenador fue su madre, una exfutbolista. Tras unos años en esa escuela de fútbol en Brasil, Jorginho dio el salto a Europa y al Hellas Verona, con el que jugó primero en la Serie B y luego en la Serie A. Se unió después al Nápoles (2014-2018), donde brilló a las órdenes de Maurizio Sarri.
«Jorginho nunca cambió: de pequeño jugaba como lo hace hoy. Tiene una gran calidad. Antes de que llegue el balón sabe ya hacia dónde orientar el juego. No necesita tocar la pelota más que una vez o dos. Juega con la cabeza alta», señala Gibellini.
Desde 2018, Jorginho defiende con éxito los colores del Chelsea, con el que ganó en 2019 la Europa League y en este 2021 la Liga de Campeones. «Tras la victoria en la Champions, querría repetir esas sensaciones con la selección. Tenemos un buen grupo. Hay una similitud con el Chelsea: todos tienen hambre y quieren conseguir algo grande, los recién llegados y los más veteranos», aseguraba Jorginho al inicio de la Eurocopa.
Dice sentir todavía escalofríos cuando suena el himno nacional de Italia. En caso de victoria ante los ‘Three Lions’, algunos le señalan como candidato al Balón de Oro. «Es difícil que ese premio vaya a un jugador que no sea atacante o volante ofensivo. Incluso Iniesta, que se lo merecía, fue víctima de la competencia de Messi. El último en conseguirlo fue Cannavaro» en 2006, subraya ‘La Gazzetta dello Sport’, que considera muy reducidas las opciones de que a un perfil Jorginho, similar a Sergio Busquets, le destaquen como el mejor del mundo.