Sorpresa
En cualquier caso, sí hay una cosa que sorprende de dicho fondo de aval en pro de los políticos independentistas que han de ajustar sus cuentas: ¿por qué no se ha recurrido a la caja de resistencia del independentismo? La respuesta fácil es la siguiente: porque, está agotada y la fiel infantería independentista ya no está dispuesta a depositar el óbolo nacionalista en vaya usted a saber en qué cuenta corriente. Cosa que pondría en evidencia la debilidad de lo que pueda quedar del «proceso» y la intentona secesionista. Precisamente por eso -para esconder la realidad-, el independentismo recurriría al fondo que facilita el aval. Pero, ¿y si hubiera algo más? ¿Y si la caja de resistencia se hubiera alimentado, no de la ciudadanía patriota, sino de algunos prohombres -empresarios patriotas o inversores oportunistas- que han dicho basta teniendo en cuenta que las aportaciones no dan el rédito buscado o no desgravan ya sea porque no encajan en la ley o hay que declararlas públicamente? Pintan bastos.