El limbo contractual en el que se encuentra Messi genera dudas
El limbo contractual en el que se encuentra ahora Leo Messi, que ya ha acabado su vinculación con e Barcelona, aunque esté valorando la propuesta de continuidad, sigue generando muchas dudas entre los juristas, que avisan del problema económico que se puede encontrar el Barcelona y las cargas fiscales que pueden afectar al jugador. Toni Roca, director del Sports Law Institute, ha advertido que la posible continuidad del futbolista es ya, desde hoy 1 de julio, no una renovación, sino un fichaje. «Al no haber llegado a un acuerdo para prolongar su contrato pasada esa fecha, Messi se considera un futbolista sin equipo y a todos los efectos legales, cualquier nuevo contrato que firme, sea en el FC Barcelona o en otro equipo, será considerado una nueva relación laboral, es decir, un fichaje, con todas las consecuencias legales que eso pueda tener», explica Roca.
Entre esas consecuencias están los balances de cuentas para cuadrar el límite salarial, en el que existen unas normas variables en función de si el salario de un futbolista computa como un fichaje o como una renovación. «El FC Barcelona es el equipo de LaLiga más afectado por la crisis. De las pérdidas globales en el campeonato, unos 350 millones corresponden a los azulgrana, según los datos de la propia Liga. Eso implica que el Barça debe reducir masa salarial y que, para fichar, debe generar muchos más ingresos que los costes que le produzcan esos salarios», continúa revelando el profesor de derecho deportivo. Otra de las consecuencias que tendrá el paso del mes de junio al de julio es que, de llegarse a un acuerdo entre Messi y el Barcelona, LaLiga tendría que inscribir al argentino oficialmente en el listado de nuevos jugadores. Como si jamás hubiera pisado el Camp Nou o procediera de otro equipo. «El organismo está obligado a hacerlo así porque, insisto, ahora mismo Messi es un jugador en el paro, por fuerte que suene decirlo. Y afectos jurídicos, no se puede tratar como una renovación al uso», recalcó Roca.
Durante su intervención en el Webinar ‘Ganar en los Despachos’, el director del Sports Law Institute también advirtió que LaLiga hará un férreo marcaje al Barcelona en este proceso, al contrario de aquellas voces críticas que consideran que, por ser el Barça y el jugador franquicia del campeonato, se podrían aplicar criterios más laxos que a otros conjuntos. «Quizá el aficionado de a pie le pueda parecer que sí, que efectivamente el control económico de LaLiga vaya a ser menor por ser el Barça y ser Messi, pero no lo creo. El límite de control financiero de LaLiga lo establece un comité independiente formado por tres economistas y dos abogados. Se encargan de revisar el cumplimiento de los estándares de control y de pedir la apertura de expedientes disciplinarios. No veo que LaLiga haga la vista gorda para que Messi pueda jugar», comentó, rotundo. «Estoy convencido de que LaLiga será más estricta si cabe que nunca por el Barça es, de largo, el equipo que más tiene sobrepasado su límite salarial debido a su mala situación económica. No habrá trato de favor de LaLiga para que Messi se quede», insistió Roca.
Al respecto de la continuidad de Messi, el abogado también señaló que la fiscalidad española es, sin duda, un problema más a la hora de abordar un asunto tan complejo y con tanto dinero en juego. «El régimen fiscal español es, de las cinco grandes ligas, el más duro con los futbolistas, y eso dificulta retener el talento de algunas estrellas. Ya pasó con Cristiano Ronaldo. Se fue a Italia que, para fichar futbolistas, tiene un régimen fiscal espectacular», opinó Roca. «Si Messi o Ramos, que también está ahora sin equipo, eligieran irse al extranjero, seguro que escogerían un régimen fiscal mucho más beneficioso para sus intereses que el español. A ellos, quedarse en España, les cuesta más. Y a sus clubes, también. Eso es un dato incuestionable», prosiguió. «Luego está el debate de si el modelo español es el más justo o no. Hay voces que consideran que no es justo, porque si las grandes estrellas se marchan, no tributarán sus altos sueldos en España. Son voces que creen que es mejor que tributen aquí, aunque sea menos, y que de manera indirecta generen más riqueza e incluso recaudación de impuestos mediante los derechos de televisión, el merchandising, el turismo, etc…», concluyó.