Hallan un nuevo escarabajo en las heces de un ancestro de los dinosaurios
Los investigadores utilizaron una técnica de microtomografía de sincrotrón en la Instalación Europea de Radiación de Sincrotrón (ESRF) en Grenoble (Francia) para reconstruir en 3D los escarabajos mientras todavía estaban atrapados dentro de la materia fecal fosilizada. El coprolito contenía abundantes ejemplares, la mayoría pertenecientes a la misma especie pequeña. Algunos se encontraban casi completos, con gran parte de las delicadas patas y antenas aún intactas. El buen estado de estos fósiles permitió producir una descripción detallada del nuevo género de escarabajos y compararlo con otros más modernos. Según explican los investigadores en 'Current Biology',
Triamyxa coprolithica representa un linaje extinto previamente desconocido del suborden Myxophaga, cuyos representantes modernos son pequeños y viven de las algas en ambientes húmedos.
«Quedamos absolutamente asombrados por la abundancia y la fantástica conservación de los escarabajos en el fragmento de coprolito. En cierto modo, realmente debemos agradecer a Silesaurus, que probablemente fue el animal que nos ayudó a acumularlos», dice Martin Qvarnström, investigador de la Universidad de Uppsala y uno de los coautores del artículo.
El ancestro de los dinosaurios Silesaurus opolensis
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M. Gorzata Czaja
Más presas
Silesaurus opolensis, el probable productor del coprolito, poseía un pico en la punta de sus mandíbulas que podría haber sido utilizado para picotear insectos del suelo, algo similar a lo que hacen las aves modernas. Pero aunque Silesaurus ingirió numerosos individuos de T. coprolithica, el escarabajo era demasiado pequeño para haber sido su única presa. Probablemente Triamyxa compartió hábitat con escarabajos más grandes, que están representados por restos desarticulados en los coprolitos, y otras presas, que nunca terminaron en las heces en una forma reconocible.
«Nunca pensé que podríamos averiguar qué comía en la cena el precursor Triásico de los dinosaurios», dice Grzegorz Niedzwiedzki, también paleontólogo en Uppsala. La conservación de los escarabajos en el coprolito es similar a los especímenes que quedan atrapados en ámbar, que normalmente producen los fósiles de insectos mejor conservados. El ámbar, sin embargo, se formó principalmente durante un tiempo geológico relativamente reciente. Este estudio muestra que los coprolitos pueden ser valiosos para estudiar la evolución temprana de los insectos y, al mismo tiempo, la dieta de los vertebrados extintos.