Bale es feliz con Gales
A la tercera va la vencida. Aaron Ramsey hizo bueno uno de los dichos más populares de la lengua española y logró el primer gol tras desaprovechar las dos grandes ocasiones de las que gozó Gales a través de sus botas. El centrocampista de la Juventus tuvo la primera gran oportunidad (min. 6) al internarse en el área y recortar con una gran frialdad a la defensa turca, pero se estrelló ante Çakir. En la segunda, un cuarto de hora después, se quedó solo ante el meta otomano pero debió pensar que su desmarque lo había logrado en fuera de juego y no reguló su punto de mira, lanzando el balón muy alto. Su reacción, echándose las manos a la cabeza al ver que el asistente no levantaba el banderín, le delató. Pero a la tercera no falló. Ramsey aprovechó un pase filtrado de Bale por encima de la defensa para controlarlo en carrera con el pecho y batir a Çakir cruzándole el balón según caía. Euforia en Gales, que se adelantaba en el marcador y confirmaba su superioridad durante el partido.
En la primera parte, los turcos habían disfrutado de alguna ocasión, la mas clara de Yilmaz a los diez minutos, pero el control del encuentro había sido británico y las mejores ocasiones de los pupilos de Bob Page ante una Turquía que trataba de beneficiarse del hecho de jugar en Bakú tras la dolorosa derrota contra Italia en el partido inaugural de la Eurocopa. Ese 0-3 ante los italianos dejó muy tocados a los otomanos, que no esperaban un resbalón tan contundente. El factor psicológico beneficiaba a Gales, liberada tras el punto logrado en la primera jornada ante Suiza. Los isleños eran conscientes que un triunfo dejaba fuera de combate a los tucos y que incluso la tercera plaza podía darles el pase para la siguiente fase.
Senol Gunes buscó cambiar la dinámica del partido e introdujo dos cambios tras la reanudación. Demiral y Yazici entraron en el campo por Yokoslu y Tufan. Under y Yilmaz eran los únicos que había generado algo de peligro en las inmediaciones de Ward, pero insuficiente como para confiar realmente en una victoria de Turquía. Se estiraron las estrellas crecientes y apretaron a los galeses. Cercaron a Ward pero agacharon la cabeza tras un derribo a Bale dentro del área. Un penalti que podía cerrar el partido pero que la estrella del Tottenham lanzó a las nubes. El error del exmadridista le dio alas a los otomanos que gozaron de unas cuantas buenas ocasiones. se acercaba Turquía al empate. Yilmaz no estaba siendo efectivo pero el imprevisible delantero podía decidir en cualquier momento. Pero no pudo ser y Gales sumó unos merecidos tres puntos con sabor a octavos de final. La impotencia turca acabó con una pequeña tangana que el árbitro portugués Artur Dias aplaco con solvencia. Una nueva genialidad de Bale permitió, con una asistencia, el segundo de Roberts en la prolongación del encuentro.