Las pautas de los cardiólogos para reconocer y actuar ante un paro cardiaco
El tiempo de actuación y la implicación de los que presencian la parada cardiaca es esencial, pues por cada minuto que pasa sin que actuemos se reduce un 10% la supervivencia. En España se producen unas 52.300 paradas cardiacas al año, 22.300 en los hospitales y 30.000 en el entorno comunitario. De las que se producen fuera del entorno hospitalario tan solo entre el 5 y el 10% se recuperan.
«En España, la formación en técnicas de reanimación cardiopulmonar es escasa frente a la realidad de otros países de nuestro entorno, donde la enseñanza de esta práctica es totalmente obligatoria, tanto en escuelas como en universidades. Sin duda, necesitamos más información, formación y sensibilización», explica el especialista en cardiología, «porque estamos ante un problema de primera magnitud para la salud pública».
Por otro lado, desde la SEC también destacanla necesidad de que haya desfibriladores (DEA) en el entorno, pues estos dispositivos han demostrado su efectividad, utilidad y seguridad en programas de atención inmediata realizados por personal no sanitario en espacios públicos y de gran afluencia. En este sentido, la Fundación Española del Corazón (FEC), la SEC y Cruz Roja Española lanzaron hace casi tres años la aplicación Ariadna, un gran mapa colaborativo de desfibriladores por toda España que permite geolocalizar estos dispositivos en espacios públicos y privados de forma que se conozca su ubicación y puedan ser usados en caso de parada cardiaca.
«Cualquiera puede sufrir una parada cardiaca y el riesgo cero no existe ni siquiera, como hemos visto, en el deporte profesional», insiste el doctor Pablo Jorge Pérez .
Así sería la respuesta más rápida ante una parada cardiaca:
1. RECONOCIMIENTO. Comprobar si la persona está consciente y respira.
2. Si no respira (o hay dudas), llamar al 112 e iniciar compresiones torácicas.
3. Practicar las maniobras de RCP (100-200 compresiones por minuto en el tercio inferior del esternón).
4. Pedir a una tercera persona que localice el desfibrilador más cercano.
5. Seguir las instrucciones del desfibrilador para aplicar las descargas.
6. Continuar con las maniobras de RCP hasta que llegue la ambulancia.