Nery Gracia: Una reinvención ¿para quedarse?
Hace justo un año del otro lado del mundo comenzó a verse un escenario que solamente habíamos visto en las películas de ciencia ficción que tratan sobre pandemias y virus contagiosos. Vimos los reportes a través de nuestras pantallas, en otro país, quizá lo visualizamos tan lejano a nosotros, pero finalmente nos alcanzó.
A partir de este momento el mundo debía comenzar a reinventarse para cuidarse de lo hasta ese momento aún desconocido, pero altamente peligroso. A un año de distancia la pandemia por Covid-19 ha dejado estragos en todo el mundo: economías devastadas, impactos negativos en la dinámica social y financiera de la población de varios países. La situación laboral de millones de personas irremediablemente tuvo que cambiar de la noche a la mañana.
Nos fue pedido a todas las industrias, organizaciones, empresas, gobiernos, a toda la población en general algo importante: que nos reinventáramos hasta donde podamos imaginar, incluso de maneras que tampoco podríamos imaginar, todo esto literalmente para sobrevivir.
La palabra reinventar se le asocia a inventar algo de nuevo, básicamente empezar de cero y concretar una transformación. La contingencia sanitaria ha traído una serie de reinvenciones desde las más sofisticadas hasta las más sencillas o básicas. Empresas han migrado a formatos de trabajo a distancia o home office y las universidades, colegios, escuelas y todas las instancias educativas han recurrido a diferentes plataformas para mantenerse vigentes y activos en su misión de enseñanza y aprendizaje.
No se diga de las empresas que han quebrado y derivado de ello, millones de empleados han sido despedidos, en algunos casos con prestaciones de ley en otros casos sin finiquito alguno. En estas situaciones los trabajadores también debieron reinventarse para conseguir el sustento diario, ya que la economía familiar no espera y para sobrevivir surgieron nuevos emprendedores dedicados a la preparación de alimentos, vendedores y oficios a domicilio.
Aunque sigue activa, la industria restaurantera ha pagado su propio precio, y es que las rentas sin descuentos los han orillado a mantener el mínimo de personal y sobrevivir de las entregas a domicilio. Sin embargo, también debieron reinventarse perfeccionando su servicio, ya que ahora el principal valor de un negocio radica en la seguridad sanitaria que le puedan brindar al cliente.
También, han surgido nuevos emprendimientos aprovechando la tecnología y el universo del e-commerce, salida que ha logrado mantener de alguna manera cierto rubro de negocios. Todos hemos visto como se han multiplicado los emprendedores y en opciones de comercio tan al alcance como redes sociales, son diversas las alternativas que encuentras de un mismo producto.
¿Pero realmente todos estos cambios solo son pasajeros como pensamos hace un año o llegaron para hacerlos parte de nuestro día a día? En nuestro país a casi un año de distancia de “la nueva normalidad”, hay muchas características que seguramente permanecerán. Las tiendas en línea se han vuelto imprescindibles para cualquier comercio mediano y obligatorio para las grandes tiendas; ya todos hemos vivido la experiencia del envío a domicilio, seguir virtualmente el viaje de nuestro paquete hasta que llega a nuestras manos y la educación a distancia, que nos ha llevado a ser más curiosos, a ir más allá de nuestras fronteras y a despertar nuevas inquietudes.
Si bien la vacuna ya existe, el camino es largo para que la gran mayoría estemos protegidos. La sana distancia, las recomendaciones de limpieza y el cubrebocas, continuará siendo parte de nuestros hábitos por un buen tiempo, por lo que aún nos queda camino para aprender y seguir reinventándonos.
¿Qué sigue? ¿Regresaremos a las formas que conocimos antes de 2019 de conducirnos en nuestros entornos? ¿Seguirán las empresas con la flexibilidad del home office surgido a raíz de la pandemia? ¿Seremos sensibles a las pérdidas humanas que muchos a nuestro alrededor han sufrido? ¿Compraremos del vecino para apoyar su bolsillo? ¿Donaremos para que un chico continúe su educación? ¿Qué sigue? ¿Retomar el trayecto por el que íbamos en marzo del año 2020 o definitivamente reinventarnos por las buenas y de una vez por todas?
Después de la Segunda Guerra Mundial surgieron importantes instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sin duda una muestra del poder de resiliencia y reinvención que tenemos como humanidad tras la tragedia.
A un año de distancia se empieza a ver la luz al final del camino, de cada uno de nosotros dependerá con qué nos quedamos de esta pandemia para el futuro, qué de todo lo aprendido vamos a aportar para nuestros negocios y las empresas e instituciones en las que laboramos y qué tan frecuentemente vamos a usar la dosis de reinvención adquirida en el 2020.
La autora es directora de Comunicación y Mercadotecnia; y profesora en la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Monterrey. Cuenta con una maestría en Asuntos Internacionales con especialidad en Desarrollo Económico y Político por Columbia University en Nueva York.
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