Cuatro años de cárcel para una bloguera china por informar sobre el coronavirus en Wuhan
Imputada con el impreciso delito de «buscar pelea y provocar problemas», comúnmente aplicado contra los disidentes, Zhang Zhan ha comparecido ante un tribunal de Shanghái en un juicio que solo ha durado tres horas. A tenor de la Fiscalía, difundió «información falsa a través de plataformas como WeChat, Twitter y Youtube» y dio entrevistas a medios extranjeros como Radio Free Asia o The Epoch Times, enfrentados a Pekín.
Detenida en mayo, lleva varios meses en huelga de hambre como protesta y su estado de salud es tan delicado que ha sido inmovilizada y alimentada a la fuerza a través de un tubo en la nariz. Según denuncia la organización Defensores Chinos de los Derechos Humanos (CHRD, en sus siglas en inglés), está «exhausta física y psicológicamente».
No es la primera vez que Zhang Zhan sufre la represión del autoritario régimen chino, ya que en septiembre de 2019 fue detenida por apoyar las protestas de Hong Kong reclamando democracia. Tampoco es la única video-bloguera o “periodista ciudadana» perseguida por informar sobre el coronavirus en Wuhan y criticar la gestión de las autoridades, que intentaron ocultar la epidemia reprendiendo a los médicos que alertaban sobre ella, como el oftalmólogo Li Wenliang.
Además de Zhang Zhan, han sido detenidos Li Zhehua, quien reapareció en abril diciendo que había estado «en cuarentena»; Chen Qiushi, que al parecer está bajo arresto domiciliario o custodia policial; y Fang Bin, que grabó imágenes de bolsas de cadáveres en los hospitales y lleva «desaparecido» desde febrero.
Silenciando a todos ellos, el régimen trata de controlar el relato sobre el comienzo de una pandemia que ha dañado gravemente su imagen internacional, ya que ha costado la vida a casi dos millones de personas en todo el mundo y hundido la economía global. Mientras se espera para enero la llegada a China del equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investigue el origen del coronavirus, las autoridades siguen como en años anteriores con su ya habitual «campaña navideña» contra los disidentes y activistas políticos. Además de Zhang Zhan, este lunes son juzgados 12 jóvenes de Hong Kong que intentaron escapar en barco a Taiwán y fueron detenidos en aguas chinas.