Luces y sombras en la aplicación de las vacunas
La semana pasada comenzó la aplicación de las vacunas en México, en concreto, al personal de salud, ello es algo que hay que celebrar y reconocer al Gobierno Federal, que logró ser de los primeros países en comenzar con el proceso y que concentró las vacunas en el personal de salud que atiende a las personas enfermas, reduciendo de esta manera la posibilidad de contagios entre doctores y enfermeras.
Otro gran acierto es la inversión de dinero público para garantizar el acceso a la vacuna a las personas que no pueden pagarla, es decir, que no existan barreras económicas que impidan a las personas acceder a la vacuna.
Sin embargo, el proceso de vacunación presenta retos muy importantes, el primero de ellos es la lentitud, ello bajo las proyecciones del propio Gobierno Federal, ya que en noviembre se hablaba de una meta de vacunación de 2.6 millones de personas para final del año y la cantidad actual de vacunas aplicadas se ubica en 2,924, a días de terminar 2020.
Los problemas de logística se han presentado en todo el proceso y el hecho de que la vacuna de Pfizer se tenga que almacenar en ultra congeladores, hace complicado que la vacuna pueda llegar a poblaciones remotas y rurales, por lo que en realidad si pudiera haber un sesgo económico de exclusión en la aplicación de la vacuna.
De igual forma, no se entiende la terquedad del Gobierno Federal de centralizar el proceso de vacunación, es evidente que en estos momentos el flujo de vacunas es escaso en todo el mundo y sólo las instancias federales han tenido acceso a dosis, pero ello no debe impedir que en los próximos meses, si los gobiernos de los estados consiguen vacunas o lo hacen los laboratorios privados, éstos no deban y no puedan coadyuvar en el proceso, al final, mientras más rápido avancemos es mejor para todos.
Por último, resulta bastante desconcertante que las declaraciones del Gobierno Federal sean tan triunfalistas respecto al inicio de la vacunación, cuando es un proceso que apenas está comenzando y aún tiene muchos retos por superar.
Mejor valdría un poco de prudencia.
@victorsanval