Calentadores eléctricos sin tanque: ventajas e inconvenientes
José nos escribe el siguiente correo electrónico: "Tengo una habitación en la que antiguamente estaba el calentador del agua caliente de uno de los baños de la casa, que por razones que no vienen al caso está separado del baño principal y la cocina. El caso es que hemos reformado esta habitación y queremos deshacernos del calentador, que es de 50 litros, pero conservando el agua caliente para el baño; hemos pensado en un calentador sin tanque, pero tenemos dudas sobre si calentará lo suficiente".
Procedentes originalmente de Asia, dadas las pequeñas dimensiones de los hogares en aquel continente, los calentadores eléctricos sin tanque se están haciendo un lugar en Europa gracias a una serie de ventajas que casan con las circunstancias de muchas casas actuales, de menor tamaño y muchas veces unifamiliares, que no requieren de un gran volumen de agua caliente.
Se trata de unos aparatos planos de pequeñas dimensiones, entre 20 y 50 centímetros (cm) de alto por unos 20 cm de ancho y un grueso nunca superior a 10 cm, que tienen una zona de entrada de agua fría y otra de salida de agua caliente. En medio, el agua pasa por una serie de resistencias eléctricas que calientan el agua que va en tránsito hacia la ducha o la pica del lavabo.
Conclusión: desaconsejamos a José el cambio, salvo que tenga una elevada potencia contratada o bien que se trate de un baño con una ducha de uso muy ocasional, con lo que la ganancia estética y de espacio le compensará las limitaciones del calentador.
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