Alcalde de Nueva York levanta toque de queda en la entidad
Las autoridades de la ciudad de Nueva York levantaron este domingo el toque de queda impuesto a raíz de las protestas contra la brutalidad policial antes de lo planeado, después de una noche pacífica, libre de los enfrentamientos y saqueos de tiendas que se registraron en la ciudad en días anteriores.
“Quiero agradecer a todos lo que han expresado sus posturas pacíficamente”, declaró el alcalde Bill de Blasio este día. “He tomado la decisión de finalizar el toque de queda. Y honestamente, espero que sea la última vez que necesitemos un toque de queda en la ciudad de Nueva York”.
Pese a la medida, el alcalde indicó que aún no se ha tomado una decisión sobre si levantar una prohibición de vehículos en Manhattan al sur de la Calle 96 después de las ocho de la noche.
El toque de queda para toda la ciudad, impuesto a las ocho de la noche del sábado, fue el primero en Nueva York en décadas. Estaba programado que se mantuviera en vigor al menos durante todo el domingo, y las autoridades planeaban levantarlo al mismo tiempo que la ciudad iniciaba la primera fase de la reactividad económica después de casi tres meses de confinamiento debido a la pandemia del coronavirus.
La medida fue aplicada después que la policía de la ciudad de Nueva York se contuvo de aplicar el toque de queda el sábado mientras miles de personas tomaban las calles en otro día de marchas y protestas por la muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, ocurrida el 25 de mayo.
El alcalde señaló que la policía había arrestado a solo cuatro personas y emitió 24 citatorios de comparecencia ante la corte el sábado. Se habían realizado más de dos mil detenciones hasta el viernes por la mañana, siendo la mayor cantidad el domingo y lunes pasados, cuando cientos de personas fueron arrestadas cuando la policía trataba de controlar los saqueos en los distritos comerciales de Manhattan.
Más de dos horas después que el toque de queda había entrado en vigor el sábado por la noche, grupos de manifestantes siguieron su marcha hacia Manhattan y Brooklyn, mientras los policías vigilaban sus acciones sin tener contacto con ellos.