«El coronavirus nos enseña a no depender de terceros y a ser autosuficientes en medicina y energía»
¿Cree que lo que ha pasado en la pandemia con la falta de suministros nacionales de mascarillas, equipos de protección individual, medicamentos y test de diagnóstico puede hacer repensar la globalización?
Creo que sí. Hemos pasado de un modelo global que ha abaratado la mano de obra pero no podemos seguir siendo dependientes en suministros estratégicos. Me refiero a la medicina y también a la energía. En el momento de la verdad no podemos depender de terceros y se ha comprobado en esta pandemia. Incluso con países vecinos que han primado lógicamente a sus ciudadanos ante la escasez de su producción. El coronavirus nos ha enseñado que un modelo con su autosuficiencia garantizada es más seguro y es aún mejor si es ambientalmente sostenible. En la India lo están haciendo. Nosotros podemos conseguir un alumbrado público, por ejemplo, que seguiría funcionando, aunque hubiera un apagón mundial de energía o una crisis global energética. Eso se puede hacer extensivo a todo y es un modelo de apuesta segura. Y puede crear oportunidades de empleo en zonas de renta baja.
¿El proyecto eCity Sevilla firmado a finales del año pasado centrado en la Isla de la Cartuja simboliza ese futuro que viene?
Hemos tenido algunos proyectos anteriores de innovación tecnológica en la isla del Hierro y la isla Graciosa, pero el proyecto de Endesa para la Cartuja tiene un carácter mucho más industrial. Allí se dan muchas circunstancias y vamos a ir al cien por cien de energías renovables. El sol será el único suministro.
¿Cuántas instituciones y empresas participarán?
Hay 503, entre ellas, muchas empresas tecnológicas, universidad y administraciones públicas. Hemos encontrado profesionales de mucha talla en las consejerías de la Junta que participan, una de PP y otra de Ciudadanos. También en el Ayuntamiento, que es del PSOE, de modo que está resultando un modelo de colaboración entre instituciones gobernadas por tres partidos diferentes.