El AVE sigue siendo una utopía en Portugal… después de gastar 150 millones en estudios de viabilidad
Y ahora, 100 días después de haber iniciado su segundo mandato, el también socialista Antonio Costa se refiere a un asunto que él mismo calificó en su día como «tóxico»… cuando el AVE lleva ya en España 27 años funcionando.
En el contexto de una extensa entrevista al diario portugués «Jornal de Notícias», editado en Oporto, sus palabras retratan que la alta velocidad sigue (y va a seguir) siendo una utopía en pleno siglo XXI al otro lado de la frontera: «No habrá dinero en Portugal [para este tipo de infraestructuras] al menos hasta 2027».
«En esta legislatura no habrá dotación financiera para realizar esta inversión. Tenemos que tomar decisiones y concretar un trazado», añade el actual primer ministro luso para estupor de muchos portugueses que no entienden cómo sus vecinos se vertebran desde Sevilla hasta Zaragoza y ellos continúan fuera no ya de la red ibérica sino europea, especialmente desde la puesta en marcha de los servicios directos de Madrid a Marsella y de Barcelona a París.
Desde su particular prisma, «se planteó en su momento un debate viciado, muy centrado en la conexión de Lisboa a Madrid, cuando esa no es verdaderamente la cuestión».
Pero no quedaron ahí las reflexiones de Antonio Costa en este sentido. Una de sus «perlas» más llamativas llegó al echar la culpa a los propios ciudadanos lusos por el hecho de que semejantes obras continúen integrando el terreno de la ciencia ficción allí: «Es curioso que la gente [los portugueses] se preocupe ahora de esto, cuando fueron ellos al unísono quienes se mostraron contra la integración de Portugal en la red de alta velocidad ibérica».
«Tengo la seguridad de que llegará un día en que se planteará de nuevo, pero no me gusta perder el tiempo con discusiones fuera de tiempo que
solo conducen a resultados equivocados», dijo antes de explicar: «Seguro que un día Portugal dejará de ser una isla aislada de la red ibérica de alta velocidad, pero eso debe ser cuando haya condiciones políticas adecuadas para que se haga con éxito».