La estación de Metro de Hospital del Henares estará cerrada al menos un año desde hoy
Las obras en la estación de Hospital del Henares de la Línea 7B de Metro, que han obligado a cerrarla este miércoles, tendrán una duración de "en torno a 12 meses" por tratarse de unos trabajos "largos y complejos".
Así lo ha expuesto el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, en el Puerto de Navacerrada tras presentar el balance del Plan de Vialidad Invernal, informa Ep.
“Son unas obras que van a ser largas y complejas. Recuerdo que esta Línea ha dado algunos problemas de estructura durante los últimos años y por tanto tenemos que actuar de forma contundente. La duración aproximada prevista en principio, a falta de una evaluación y más detalles, será en torno a 12 meses”, ha detallado, en declaraciones recogidas por Ep.
El consejero ha señalado que mientras se ejecuten los trabajos se mantendrá un servicio de autobuses para dar "respuesta a las necesidades de los usuarios".
“Ayer estuvieron todas las personas que trabajan la Consejería y en Metro poniendo en marcha un dispositivo de autobuses que permita dar respuesta al cierre, que es una última estación. Es el final de línea, por lo tanto desde la estación anterior saldrán una línea autobús. Se reforzará para que está lanzadera actúe cada 15 minutos llevando a las personas que quieran acudir al hospital”, ha subrayado. Ep
Desperfectos denunciados en junio
Solidaridad Obrera denunció ante Inspección de Trabajo los “graves desperfectos” que presentaba la estación de Hospital del Henares, cerrada desde ayer por Metro de Madrid, al apreciar desperfectos en las instalaciones, como inclinación de paredes, problemas en la estructura de una escalera y grietas en cuartos interiores.
Esta organización sindical, según informa Ep, remitió un informe el pasado 5 de junio que recopilaba un reportaje fotográfico de varias deficiencias en las instalaciones. Así, se detallan “grietas, paredes abombadas y techos desplazados” en el cuarto de operador, un aseo femenino para el personal de la estación y el cuarto de equipos, recomendado a los empleados no entrar por “peligro de derrumbe”.
También recogía filtraciones de agua que provocaban la aparición de sal en una de las estancias y una grieta de grandes dimensiones en los azulejos de la cabina de andén 1, según el documento al que ha tenido acceso Europa Press. Además, relata que en otra instancia encontraron tornillos desplazados.