Un niño adoptado por unos padres pobres les regala una mansión 25 años después como agradecimiento
Tal y como relata en la publicación, hace 25 años su padre biológico no pudo hacerse cargo de él por motivos desconocidos. Tatay y Nanay, un matrimonio vecino que vivía por debajo del umbral de la pobreza con sus dos hijos y otros cinco familiares, apenas tenían para pasar el día, pero sí para cambiar la vida de un niño que se había quedado solo en el mundo. Y así lo hicieron.
«Tenía tres meses cuando me adoptaron», relató Jayvee a Bored Panda. «La vida fue muy difícil. Tenía que estar trabajando como estudiante y estábamos felices de que Na pudiera hacer dos comidas al día. Además de eso, vivíamos en un apartamento de 20 metros cuadrados». Y aunque no tenían mucho, fue suficiente para que el joven alcanzara sus sueños.
Jayvee, que se ha convertido en un exitoso empresario, ha cumplido una vieja promesa que hizo cuando apenas era un niño: mejorar la calidad de vida de quienes habían llenado la suya de amor a diario.
Tras criarse en un entorno complicado en el que cada día sufría inundaciones y no contaba con suministro de agua, decidió que su familia no podía seguir viviendo en esas condiciones y les compró una lujosa mansión de tres pisos, siete habitaciones y 28 cuartos en los que dormir.
Además de entregarles las llaves de esta propiedad, el joven llevó a sus padres adoptivos de viaje por Dubai, Nueva Zelanda y Australia. «Ahora que tengo la oportunidad, me aseguraré de que hagan realidad sus sueños de la mejor forma posible», ha prometido.