Iraola, el técnico que vuelve a hacer soñar en grande al Mirandés en su competición fetiche
El entrenador de Usúrbil (Guipúzcoa), de 37 años, se estrenó en los banquillos en Chipre al frente del AEK Larnaca (2018-19) y desde el pasado verano se topa cada día con el llamativo cartel que preside Anduva. En un equipo que en junio abandonó la Segunda B, Iraola ha puesto en práctica lo que aprendió como jugador en los 13 años que estuvo en el Athletic. El Mirandés luce su sello: presión alta, intensa, rápidas salidas, buen manejo de balón y labor de equipo. Armas con las que hoy plantará batalla al Villarreal. «Sabemos que el cartel de favorito lo tienen ellos, que va a ser muy difícil y que nos enfrentamos a un equipo bastante mejor que nosotros. Por eso no nos podemos permitir errores, pero tenemos que pensar que se puede conseguir», aseguró ayer un técnico que transmite a sus jugadores la misma buena sintonía que desprendía a los compañeros en su etapa como futbolista. «Andoni es una persona y jugador maravilloso. Tendrá un amigo en mí para el resto de su vida», afrmó David Villa cuando se despidieron después del año en el que coincidieron en el New York City, el equipo por el que fichó el vasco tras su salida del Athletic.
En la semifinal de 2012, Andoni Iraola, como capitán bilbaíno, fue el encargado de escoltar a Pablo Infante para cumplir con la tradición de depositar un ramo de flores cuando un equipo visita San Mamés por primera vez. Hoy, la misión del técnico es guiar al Mirandés, único de Segunda que sigue en la Copa del Rey, hasta otra semifinal.