La ‘jajaganda’ o cómo desinformar con el insulto: el ‘caso Greta Thunberg’
La difusión de falsos argumentos para negar la evidencia de la emergencia climática ya no es efectiva. Los irrebatibles datos que confirman que el ser humano es el responsable del calentamiento global, corroborados por el consenso científico, han acorralado a los negacionistas del cambio climático. Pero tienen otra arma. Ante la falta de datos con los que apoyar sus mentiras, han empezado a recurrir a la burla para ridiculizar a quienes defienden que hay que afrontar las transformaciones para contrarrestar los efectos demoledores del aumento de las temperaturas. Vox, por ejemplo, intenta promover el hashtag #CameloClimatico. Pero es la activista sueca Greta Thumberg, que llegará previsiblemente a Madrid este viernes con motivo de la Cumbre del Clima, la principal diana de esta narrativa de desinformación que la OTAN ha denominado “hahaganda”, una palabra que surge de la unión de la onomatopeya de la risa más las últimas sílabas de la palabra propaganda.