Farage cede paso a los ‘tories’ y se desinfla
De lo que no se habla no existe. Los medios, especialmente los más conservadores, se han conjurado en estas elecciones para ignorar a Nigel Farage, el ultranacionalista que puso patas arriba la política británica al frente del UKIP (Partido Independiente del Reino Unido) y que aspiraba a repetir la jugada con el Partido del Brexit en las elecciones del próximo día 12. En lo que va de campaña, solo ha logrado arañar un titular y media docena de reproches. El primero lo provocó el anuncio de que retiraba de la competición a la mitad de sus candidatos (317), en aquellas circunscripciones en las que históricamente los conservadores eran fuertes. Un pequeño alivio para Boris Johnson, que podía concentrar recursos en territorios más disputados. Los reproches, con un tono áspero, eran para exigirle más sacrificio.