España será clave en la electrificación de Opel, Citroën y Peugeot
Las tres plantas españolas del grupo, en Madrid, Zaragoza y Vigo, están ya preparadas para esta transformación que va a suponer que, según Guignard «en el año 2030 la industria de la automoción sea completamente diferente a la que conocemos hoy en día». Traducido a cifras, y con el objetivo de mantener o incrementar ligeramente la producción de vehículos durante el próximo ejercicio, de la previsión de unos 770.000 vehículos fabricados en las plantas españolas, más de 53.000 serán eléctricos o enchufables. En la actualidad uno de cada tres automóviles vendidos en España es del grupo PSA, y el 87% de la producción se destina a la exportación.
Según Alexandre Guignard, el 40% del precio de un coche eléctrico se corresponde con la batería. Unos elementos que en la actualidad «vienen de China, Corea o Japón», lo que también genera cierta controversia en materia de sostenililidad. «No tener un proveedor en Europa es un problema desde el punto de vista económico y porque tampoco resulta sostenible transportar unos componentes tan pesados desde tan lejos». Es por ello que «se necesita un líder en fabricación de baterías europeo» independientemente de que las plantas de PSA en España ya estén montando sus propias baterías o adaptando sus líneas de producción para hacerlo a partir de los componentes que se reciben de Asia.
Objetivos
Los objetivos de ventas de coches eléctricos pueden variar entre los diferentes países europeos. El propio Cristophe Mandon, director general de Comercio de PSA en España y Portugal, afirma que «dar una previsión para España sería como consultar con una bola de cistal, ya que la evolución dependerá de los posibles incentivos, de las restricciones, y también del aumento de la oferta».
Pero los tres centros de producción del grupo están preparados para afrontar el reto. Y eso es posible gracias a las plataformas flexibles multienergía CMP y EMP2, que en una misma cadena de montaje permiten fabricar indistintamente vehículos gasolina, diésel, 100% eléctricos o híbridos enchufables. De este modo es posible realizar una rápida adaptación de la producción de cada una de las plantas según los cambios que se puedan generar en la demanda.
Aunque también se contempla un plan de «hibridación ligera» convencional, el auténtico objetivo de PSA son los modelos 100% eléctricos y los eléctricos enchufables. Para los primeros está destinada la plataforma CMP, que utilizarán los vehículos de los segmentos B y C (Opel Corsa, Peugeot 208 y 2008, DS3 Crossback), destinándose la plataforma EMP2 para los vehículos de mayores dimensiones, pertenecientes a los segmentos C y D y comerciales ligeros.
Para concebir este plan de electrificación se han realizado una serie de estudios entre 25.000 usuarios de la marca durante un año, concluyendo que solo el 20% de los clientes cumplen con la recarga en el domicilio. Según los datos obtenidos, 300 kilómetros de autonomía cubren las necesidades del segmento B (utilitarios pequeños). Y con 59 kilómetros de autonomía en modo eléctrico un híbrido enchufable encaja perfectamente en las necesidades de una persona que utilice el coche en entornos urbanos en el día a día, y ocasionalmente para realizar viajes de largo recorrido.
Todos los nuevos modelos cuentan con versión electrificada
La fábrica de PSA en Vigo es un ejemplo único dentro del grupo PSA, ya que en ella se fabrican simultáneamente las dos «plataformas multienergía» CMP y EMP2, mientras que en la planta de Zaragoza ya se están fabricando los primeros modelos preserie del Opel Corsa eléctrico, sobre la plataforma CMP. Es la misma que utilizará el futuro vehículo eléctrico previsto para mediados de 2020 en el centro de Villaverde (Madrid), que ya está adaptando sus líneas de producción para el inicio de la fabricación de un nuevo modelo Citroën. De este modo, el grupo PSA integrará vehículos electrificados en sus cuatro marcas. En 2021 llegará además una nueva generación de vehículos comerciales ligeros electrificados a la planta de Vigo.