Los padres españoles de Baby Yoda
Aunque la serie más esperada de Disney+ no llegará a España hasta el desembarco de la plataforma el próximo mes de marzo, el potencial de este personaje que ha conquistado la cámara no se limita al garantizado merchandising, sino que su aparición refuerza el misterio que siempre ha sobrevolado la saga de Star Wars, donde los midiclorianos han arraigado a su antojo en personajes de lo más dispares. ¿Es familia este ser del Maestro Yoda, que murió tras reencontrarse con el hermano de Leia al principio de «El retorno del Jedi»? ¿Actúa a través de él la Fuerza como hiciera en su antecesor?
Además de estos interrogantes, resulta especialmente intrigante su amistad con ese cazarrecompensas al que llaman Mando, relevo de la raza secundaria a la que pertenecía Boba Fett, que se convirtió en una institución pese a su escasa relevancia cinematográfica en la saga galáctica. Enterrado en un casco que mantiene siempre oculta su cara, poco más se sabe de las aventuras de este mercenario que parece moverse con destreza en un wéstern galáctico y su extraño aliado Baby Yoda.
«Hazlo o no lo hagas. No hay intento» es una de las frases más famosas que el mítico Yoda le lanzó al joven Luke para despertar su confianza en la Fuerza. Si bien el por entonces padawan falló, no hicieron lo mismo los integrantes de El Ranchito, la empresa española de efectos visuales que, después de traer a la vida al ejército de muertos de los Caminantes Blancos en «Juego de Tronos», utiliza una sentencia similar a la del anciano Gran Maestro de la Orden Jedi para exprimir al máximo su potencial. «Nuestro secreto es que no hay un secreto, no hay una fórmula del éxito, se trata de trabajar muy duro, del esfuerzo, el sacrificio y trabajar en equipo», cuenta en una entrevista con ABC Marga Villalonga, jefa de producción de efectos visuales en El Ranchito en proyectos como el de la laureada serie de HBO.
De esa motivación y del talento creativo de estos profesionales españoles surgió Baby Yoda, ese tesoro oculto de la ficción que solo ha necesitado tres semanas para convertirse en la serie más vista en plataformas de streaming, por delante de la hasta la entonces imbatible «Stranger Things». Conscientes de que «The Mandalorian» todavía no se ha estrenado en todo el mundo y familiarizados con la política de confidencialidad de su experiencia con la adaptación de las novelas de George R.R. Martin, el equipo de El Ranchito se muestra cauto al principio, pero termina confesando. «Lo que sí que tenemos es a Baby Yoda en parte de nuestro trabajo, es lo único que puedo decir. En el trabajo que ha hecho El Ranchito, Baby Yoda está ahí», reconoce Javier Roca, supervisor de los efectos visuales de la primera temporada de «The Mandalorian», durante la presentación de «Juego de Tronos: La Colección Completa de HBO», un set de Blu-ray de máxima calidad en edición limitada.
El círculo se cierra, y estos profesionales a los que les picó el gusanillo, «como a todos», después de ver Star Wars, han terminado triunfando con su trabajo para una serie derivada de las historias con las que George Lucas hizo volar la imaginación de medio mundo.