UGT: mejor limpiando la casa que en Lledoners
Hace algo más de un año, era el ugetista Fernández Villa, alma de aquel icónico mitin de Rodiezmo, el condenado a tres años de cárcel por apropiarse de cerca de un cuarto de millón de euros, sentencia cuyo recurso está a la espera de ser resuelto en el Supremo. Con este panorama, mejor haría el líder de UGT, Pepe Álvarez, en dar alguna explicación a este rosario de fraudes que asuelan la imagen de quienes dicen defender los intereses de los trabajadores. El silencio inhabilita a la central socialista para criticar conductas corruptas ajenas. UGT es más útil a «la lucha obrera» barriendo de escándalos su casa que en la cárcel de Lledoners, yendo a pedir a Junqueras, condenado por sedición y malversación, que permita que Sánchez sea investido, en una lamentable operación de celestinaje político que ya comienza a ser norma en la izquierda, pues Iglesias inauguró el disparate negociando con el golpista preso los Presupuestos.