El «otro» cine español llega a la cartelera este fin de semana
Casualidades cósmicas, o simplemente un respiro de las grandes productoras, el caso es que este viernes el cinéfilo más atrevido puede disfrutar de algunos títulos que cualquier otra semana se perderían a la sombra de películas más comerciales.
Destaca sobre todas ellas, aunque sea por los nombres que la protagonizan, «Ventajas de viajar en tren». Luis Tosar, Ernesto Alterio, Quim Gutiérrez, Belén Cuesta y Macarena García dan vida a un catálogo de personajes indescriptibles en los diversos capítulos que conforman la historia global. Una estructura que funciona como un tobogán, cada giro de guion sumerge al espectador en un capa más profunda en la que ya no se sabe qué es real y qué es imaginario. Tanto que hasta verbalizan que su historia es como una muñeca rusa, o como las capas de una cebolla. «Es una manera de definir lo que te vas a encontrar», explica el director Aritz Moreno sobre su radical propuesta.
«Se lo dejamos claro al espectador desde el principio porque la historia es lo bastante loca y te da tantos tumbos que me parecía necesario», reflexiona sobre su adaptación de la novela un tanto surrealista de Javier Gullón. «Lo divertido es lo contrario de aburrido, no lo contrario de serio. Somos conscientes de que es una película por eso te olvidas y te dejas ir con la suspensión de la incredulidad», sentencia sobre su filme, no apto para todos los estómagos.
Sobre una línea similar camina «El hoyo», del bilbaíno Galder Gaztelu-Urrutia. Una historia que el realizador concibió para teatro y que a punto estuvo de no poder producir. La cinta presenta a las personas dentro de distintos niveles con una plataforma que les alimenta. Unos piensan en los de abajo y otros en los de arriba. «Se trata de entender tu lugar en el mundo y ver los diferentes comportamientos dependiendo de donde te encuentres. Los humanos somos todos iguales, pero no es lo mismo nacer en España que nacer en Estados Unidos. Las circunstancias de tu lugar de nacimiento marcan tu comportamiento. La cinta sitúa al espectador en los limites de la solidaridad», reflexionaba en Toronto.
Pequeñas producciones
Cuatro años tardó Galder en terminar un filme que ha ido cosechando premios y buenas críticas. Una película que arrasó también en Sitges con una propuesta que refleja lo peor de la sociedad a través de elementos tan explícitos, entre otros, como el canibalismo. «La película no enseña nada, no es una tesis. Hay gente rica en los primeros niveles y gente pobre en los niveles más bajos. Es siempre más fácil ser solidario cuando tienes una situación favorable», ratifica. La película se verá en Netflix en todo el mundo, ya que la plataforma la compró nada más verla.
Más modesta en su concepción es «Reevolution», una cinta que se rodó con menos de 6.000 euros (de los cuales 4.500 fueron a pagar impuestos y gestiones administrativas). Pese al exiguo presupuesto, el resultado final es un thriller más que pintón en el que sus productores aseguran haber filmado en 80 localizaciones, con actores internacionales, 200 réplicas de armas y decenas de vehículos especiales. Todo para narrar la historia de tres perdedores que se unen a un «hacker» que, al salir de prisión, planea comenzar una revolución.
La última gran propuesta del cine patrio para este fin de semana es «El cuadro», un documental en el que los mayores expertos del mundo de la obra de Velázquez analizan las mil y una teorías y leyendas que han crecido en torno a «Las Meninas». Interrogados en lo que parece una sala policial, los especialistas desgranan las claves de una pieza maestra. Un película imprescindible para los amantes del arte.