Risto Mejide, impertinente hasta para hablar de su libro: “¿Qué tipo de pregunta es esa?”
Entrevistar a Risto Mejide es como ir a una tutoría con un profesor de la universidad un tanto peculiar. Al presentador le gustan poco los periodistas —especialmente aquellos que le preguntan por cosas que le incomodan — y no duda en demostrarlo, valorando sin tapujos qué opina de la conversación y del profesional que tiene enfrente. Este miércoles realizó varias entrevistas con algunos medios de comunicación. Cada una de menos de 15 minutos, una detrás de otra. Los periodistas entraban y salían de una pequeña sala tapada por una cortina oscura del restaurante Tatel, en el Paseo de la Castellana de Madrid, donde se respiraba cierta tensión. Mejide se encontraba a un lado de la sala y los organizadores del evento en el que participó después —las Charlas Maestras de la marca de cerveza Mahou, en las que habló sobre inteligencia emocional con la actriz y humorista Ana Morgade—, separados de él por una gran mesa. El presentador decidía (que no invitaba) dónde debía sentarse el periodista. Eso sí, al camarero que le servía agua le daba las gracias.