La cara oculta de Chicho Ibáñez Serrador
Luis Larrodera, quien fuera conductor del «Un, dos, tres», presentó ayer en la sede de la Sociedad General de Autores el programa dedicado a Chicho, una de esas «pocas personas que despiertan un sentimiento unánime». Asistieron muchos de sus amigos y compañeros, como Mayra Gómez Kemp, Consuelo Berlanga, Manuel Galiana, Lydia Bosch y Pepe Carabias, entre otros. El propio escenario ayudaba, con un gran decorado de Mingote en recuerdo del concurso más popular de la historia en España. Alejandro Ibáñez y Pilar Jurado, amigos y residentes en Madrid, jugaron un rato como concursantes, sin coche ni apartamento a la vista, pero con la calabaza Ruperta como testigo.
Más de 130 obras registradas
Jurado, también presidenta de la SGAE, explicó la necesidad que tenían de acordarse de «un genio absoluto que siempre va a estar en nuestros corazones», y que llegó a registrar en la entidad más de 130 obras. «Chicho hizo magia en un momento en que la televisión podía tener muchas carencias. Dejó un legado infinito. Esta casa le tenía que hacer un homenaje», añadió.
La nota más emotiva y humorística la pusieron los hijos de Ibáñez Serrador. Alejandro recordó los tiempos en los que lo veía más en el plató que en casa y los últimos años, cuando estuvieron más unidos: «Al final se convirtió en mi gran compañero y me hizo la persona que soy ahora... un capullo», dijo con más sorna que pelos en la lengua. Aún más cortante fue su respuesta a la pregunta sobre una posible vuelta del «Un, dos, tres» a TVE: «Para cuando vuelva la publicidad».
Pepa Ibáñez, «contenta y emocionada», insistió en que deseaba que la gente «vea todas las facetas que tenía» su padre y lo describió como alguien «estricto o exigente, pero que quería mucho a su gente».
Programa completo
Juan Ramón Arnaiz, presidente de la Fundación SGAE, afirmó que «antes de Chicho no había nada en televisión» y destacó el carácter gratuito de todas las actividades programadas. El homenaje empezará el miércoles 20 de noviembre, a las 19.00, con la inauguración de la exposición «Historias para no olvidar», en la Sala Berlanga de Madrid (Andrés Mellado, 53). Media hora después tendrá lugar la primera de las mesas redondas: «Chicho y el Un, dos, tres... responda otra vez».
El jueves 21 habrá una serie de lecturas dramatizadas de las obras teatrales de Chicho –que las firmaba con el pseudónimo de Luis Peñafiel–, dirigidas por Carlos Urrutia. El viernes 22, se celebrará el coloquio «Chicho y el cine», seguido de la proyección de «La residencia» (1969), uno de sus dos largometrajes. El sábado 23 la charla se titulará «Chicho y la televisión. El contador de historias» y estará acompañada de la proyección de «El hombre que vendió su risa» (1962).
El domingo 24 llega «Chicho y la enseñanza» y la emisión de «Reality. Historias para no dormir», dirigida por su hijo Alejandro. Después se verá la segunda película de Ibáñez Serrador, la obra de culto «¿Quién puede matar a un niño?» (1976).
Para terminar, el lunes 25, esta vez en el Instituto Cervantes (Alcalá, 49) pero también a las 19.00, se recuperará el excelente capítulo de «Imprescindibles» que le dedicó TVE: «Descubriendo a Chicho. Historias para no olvidar».