Los habitantes de Bosnia que hablan con acento sudamericano
La sinagoga que visita esta reportera es la que asisten muchos judíos sefardíes, que fueron expulsados por España en 1492 siendo acogidos en aquel tiempo por el sultán Bayezid II del Imperio Otómano, que les invitó a establecerse en los Balcanes y seguir con sus costumbres.
Así cuando los judíos salieron de España se llevaron su idioma con ellos. Durante los últimos 500 años, el idioma ha mantenido la estructura del español medieval y suena más parecido a algunas formas del español latinoamericano que al español europeo, según la BBC.
Y de aquella comunidad de judíos expulsados nació una lengua propia, heredera del español pero con rasgos singulares. «Lo único que conservaban era el español antiguo que entonces se hablaba en la península ibérica. ¿Cómo se convirtió en judeoespañol? Es un proceso largo, que duró generaciones. Adoptaron el español antiguo y lo escribieron –y este es el fenómeno más curioso– en caracteres hebreos», explicó a ABC Shmuel Refael Vivante, miembro de la Autoridad Nasionala del Ladino y su Kultura.
De hecho, el pasado año después de dos intensas jornadas de diálogo, la Real Academia Española dio su beneplácito para la creación de una Academia del Judeoespañol. Aunque el ladino es el nombre más habitual también se le llama judeoespañol, judezmo, espanyolit, djidió (en Bosnia y Herzegovina) y haketia (en el norte de África), según informa la BBC. La Unesco considera que es uno de los 6.000 idiomas del mundo en peligro de extinción.