Hermanos Scott o cómo aprovecharse de la desgracia ajena para hacerse millonario
La virilidad en el siglo XXI ya no es cortar leña. La virilidad en el siglo XXI es cortar leña, hacer un mueble con ella y decorar el salón, eso sí, sin despeinarse ni dejar de sonreír. Desde hace más de una década, los hermanos Jonathan y Drew Scott cumplen los sueños de toda la gente que acude a su programa de televisión para hacer una reforma y alimentan los de los espectadores que lo ven en más de 150 países. La casa de mis sueños (en inglés, Property Brothers: "Los hermanos de la propiedad") y sus otros 10 programas derivados les reportan a los Scott un sueldo de 7,5 millones de euros al año. ¿Quién dijo que la especulación inmobiliaria no podía ser sexy?