Noticias del Imperio: se juega una 'final británica' por la supremacía de Europa
Mientras los británicos buscan la manera menos catastrófica de abandonar la Unión Europea (UE) y con ello renunciar a amplios beneficios económicos, comerciales y laborales, el futbol inglés da un punterazo al Brexit y muestra que lo de hoy no es quedarse encerrado en casa para competir con el vecino, sino salir al mundo a encontrar un sitio en el entramado de la globalidad.
Con equipos mayoritariamente integrados por extranjeros, una novedosa estrategia de derechos televisivos y patrocinios a nivel mundial e ingresos por 5 mil 569 millones de euros por temporada (según Deloitte), la Premier League se consolida como la liga más competitiva y rentable de todas. Eso explica que las finales europeas de este año hayan sido 100 por ciento inglesas: el jueves pasado, el Chelsea conquistó la Europa League tras vencer 4-1 al Arsenal; mañana, Liverpool y Tottenham lucharán por la Orejona.
A diferencia de LaLiga, la Serie A o la Bundesliga, en Inglaterra no existe un monopolio —o duopolio en el mejor de los casos— que lo domine todo. En la Premier hay, por lo menos, seis grandes que siempre están en posibilidades de llevarse el título: Manchester City, Manchester United, Liverpool, Tottenham, Chelsea y Arsenal. Y eso no quiere decir que el resto no las tenga; ahí está el caso del Leicester City en 2016.
“En Inglaterra los derechos televisivos están centralizados. Es la Premier League la que reparte el dinero entre los clubes de forma más o menos equitativa y eso permite que tanto los equipos grandes como los pequeños reciban enormes cantidades de dinero, lo cual permite a todos fichar jugadores de gran calidad e impide que sólo uno o dos clubes gobiernen la liga”, explica el catedrático de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac, Francisco San José.
Cada uno de los 20 equipos de la Premier recibe, al menos, 100 mde por la transmisión o retransmisión de sus partidos a nivel nacional e internacional, según datos de la propia liga publicados la semana pasada. El Fulham, por ejemplo, uno de los últimos lugares de la tabla, recibió 101 millones de euros, casi la misma cantidad que el Atlético de Madrid en España.
Mientras un alto porcentaje de los ciudadanos ingleses votó por abandonar la comunidad europea porque supuestamente el Reino Unido paga más dinero a la UE que otros países, el futbol inglés ha entendido que la fórmula del éxito consiste en plantillas que se nutran de jugadores de todos los puntos del orbe. Los números de Transfermarkt son muy claros: el 67 por ciento de los futbolistas de la Premier son extranjeros y el jugador más caro es el egipcio Mohammed Salah, del Liverpool, con un valor en el mercado de 150 mde.
“El futbol inglés da una gran lección de globalidad en tiempos en los que Reino Unido busca una identidad geopolítica y apuesta por las medidas proteccionistas”, afirma el académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Ernesto Priani. “Los británicos siempre se han caracterizado por aprovechar sus problemas económicos y políticos para transformarlos en formas culturales que revolucionen el propio entorno nacional y sean proyectados al exterior. La final de la Champions es un buen ejemplo de ello”.