Preocupa a CIDH y ONU asesinato de defensores de derechos en región americana
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las Oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU Derechos Humanos) expresaron su preocupación por la continuidad de actos de violencia e intimidación que han enfrentado quienes defienden los derechos humanos en las Américas en los primeros cuatro meses del año.
En el marco del mecanismo de acciones conjuntas para contribuir a la protección de personas defensoras de derechos humanos en las Américas, la CIDH y las Oficinas del Alto Comisionado advierten que la región americana continúa siendo una de las más peligrosas para ejercer la labor de defensa de derechos humanos en el mundo.
En el caso de México, la CIDH y la ONU-DH expresaron, en un comunicado, su preocupación por el aumento de asesinatos a personas defensoras de derechos humanos durante los primeros cuatro meses del año, en comparación con años anteriores.
De acuerdo con información al alcance de ambos organismos, al menos diez personas defensoras de derechos humanos fueron asesinadas durante este periodo, nueve hombres y una mujer, una cifra cercana a los al menos 13 casos documentados durante todo el año 2018, lo cual supone un significativo aumento de la violencia.
Señalaron que resulta especialmente preocupante que ocho de las personas defensoras asesinadas sean indígenas.
Además, resaltaron que varios países del continente lideran las cifras mundiales de asesinatos de personas defensoras de derechos humanos, quienes además enfrentan amenazas, ataques, hostigamientos, actos de intimidación, campañas de estigmatización y desprestigio así como procesos de criminalización por su legítima labor de defensa.
Entre las personas defensoras de derechos humanos y líderes sociales que han sido asesinados se encuentran beneficiarias de medidas cautelares otorgadas por la CIDH y personas que recibían protección por parte de autoridades nacionales.
En ese sentido, Colombia se mantiene como uno de los países con más asesinatos de personas defensoras de derechos humanos y líderes sociales.