«Llore agente, llore, el director general de la Guardia Civil también llora»
«Llore agente, llore, el director general también llora», le ha dicho Azón a dicha agente, que intentaba contener las lágrimas. «Claro que tiene que llorar, la tensión se aguanta y se rompe, todos lloramos a veces», ha añadido. El contenido de la conversación ha sido avanzado por la Agencia Efe y confirmado por ABC. Cabe recordar que Nora consiguió, junto a su compañero Sergio Mantas, de 34 años, rescatar a cuatro personas, integrantes de la familia Heredia, tras las riadas del martes de la pasada semana.
«Ahora empiezo a asimilar lo que he vivido, no he llorado hasta el día de hoy, estoy asimilando todo esto», ha relatado a Efe la agente Nora, para añadir: «Cuando llegué el martes me quedé paralizada, en shock, pensaba que no saldría de allí, pero se actuó, se actuó...». En esa misma línea, el agente Mantas ha indicado que «según van pasando los días, te vas dado cuenta de todo, se agradece —haber salvado a personas— y casi formas parte de sus familias».
Familiares de las víctimas
El director general de la Guardia Civil ha transmitido a los agentes el mensaje del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que todos los efectivos de los equipos de emergencias han hecho un «trabajo extraordinario» estos días. «Gracias, para mí es un honor servir a la Guardia Civil, me emociono y no tengo 12 años», ha recalcado Azón.
Han asistido también al acto vecinos damnificados y familiares de las víctimas, como el británico David Robinson, que perdió a su esposa, Joana, y a su hijo Arthur, a raíz de las inundaciones. El padre del pequeño, que llevaba en el dedo meñique de su mano izquierda el anillo de compromiso de su mujer, ha querido dar las gracias a todos por el trabajo realizado. En esos instantes, Azón le ha respondido, de manera emocionada: «Gracias no, es nuestro trabajo».
La abuela de Arthur, que también ha asistido al homenaje de este viernes, ha dicho que la suya es una «familia muy unida», aun reconociendo que el camino que tienen ahora por delante es «muy largo», semejante al de todas las personas que también han perdido a un ser querido en la tragedia de la pasada semana en Mallorca.