El consejero de Repsol afirma que el debate en torno al diésel nació de las mentiras de un fabricante
En esta línea, pidió que “antes de tomar decisiones que tengan una afectación severa en muchos puestos de trabajo y en la vida de muchas personas tengamos una opinión fundada en datos contrastados”. De hecho, lamentó que se toman decisiones por “ideología y en ningún caso basadas en el rigor técnico”.
Además, recordó que el automóvil es la principal industria española y que el país es el segundo fabricante europeo tras Alemania. Además, destacó que “paga bien y genera empleos estables”.
"En España hay 31 millones de automóviles y el 56% es diésel. Mucho se habla de este combustible y no necesariamente bien. Estos comentaros se hacen sin ningún tipo de respaldo técnico y empezaron cuando una compañía mintió y generó un caldo de cultivo en nuestra sociedad. El gran damnificado de aquella gran mentira ha sido el diésel", ha subrayado Imaz en la jornada de Movilidad Sostenible, organizada por el Club Energía de la Española (Enerclub) este viernes en Madrid.
En este sentido, el directivo ha defendido que los motores diésel son "mucho más eficientes" que los de gasolina, ya que consiguen moverse con una cantidad "notablemente menor" de combustible y, por tanto, conllevan a una menores emisiones de dióxido de carbono (CO2).
Además, ha precisado que los propulsores de gasóleo que cumplen con la normativa Euro 6 emiten un 84% menos de óxidos de nitrógeno (Nox) y un 90% menos de partículas en comparación con los motores del año 2000.
"Además, ahora con las pruebas de emisiones en condiciones reales, las compañías no podrán volver a poner en peligro la confianza de los consumidores", ha subrayado.
En este contexto, el consejero delegado de Repsol ha reclamado que se dejen a un lado las 'fake news' (noticias falsas) en torno al diésel y se aborde el verdadero problema de las emisiones: la antigüedad del parque automovilístico español. Según Imaz, en 2008 el parque móvil de España estaba en una media de 8,5 años, mientras que en 2017 se situó en más de 12 años.
"Este es el auténtico problema. Con la renovación de estos vehículos conseguiríamos una suficiente reducción de emisiones para abordar el reto. La percepción que se ha creado es de que todos los diésel son iguales, algo que no está sostenido por datos reales", ha denunciado.
Como conclusión sobre el debate generado en torno al diésel, el directivo ha reclamado que, antes de tomar decisiones que pueden tener efectos "severos" sobre muchos puestos de trabajo, se forme una opinión basada en datos contrastados.
"El automóvil es la principal industria española. España es el segundo fabricante europeo de coches. Es un sector que paga bien y genera empleos estables, un bien muy preciado en la sociedad que vivimos. No dejemos que un discurso no fundamentado, que nació de las mentiras de un fabricante (en alusión al grupo Volkswagen), tenga enormes repercusiones en el medio ambiente y la economía del país", ha sentenciado.