Diez segundos
“Mueve los puños usando la cabeza, todo se vale en el amor y en la guerra”, dice la letra de la canción que Alejandro Lora compuso en homenaje al boxeo de México.
Es una pieza musical del rock urbano que condensa todo el menester del púgil y es una metáfora de aliento ante la vida: “Échale ganas y pega con fe, la virgen te ha de ayudar”, (Tirando a matar, Indocumentado, 1992).
Son esos tres minutos, quizá una eternidad, cuando los contrincantes a puño limpio buscan triunfar. Son esos momentos cuando se protegen para no ser agazapados contra las cuerdas o cuando se cuidan de no caer en la lona porque el peligro siempre acecha…en el ring.
El analista Eduardo Lamazón define al boxeo como “la más descarnada representación del drama de la vida. Es el hombre y su lucha, desde que nace hasta que muere. Suele no haber atajos para evadir el dolor de vivir”. (El boxeo en números- 150 años de historia, 2013).
El box es el deporte cuestionado y espectáculo mundial: es la osadía de buscar la fortuna y la gloria a costa de los golpes.
Ha trascendido a diversas expresiones populares, en la más arraigada y apasionada cultura.
Al pugilismo lo encontramos en la literatura (poemas, cuentos y ensayos) y en el periodismo narrativo, en la entrevista, en el suceso deportivo.
Lo encontramos a la hora de la campana.
“[…] canto el cuero, los guantes, el ring […] mis campeones de amargos puños y sólidos pies”, reivindica el poeta cubano Nicolás Guillén.
Desde Homero, Virgilio, Arthur Conan Doyle, Charles Francis Coe, Damon Runyon, José Martí, O. Henry (William SydneyPorter), hasta Ernest Hemingway y Norman Mailer.
“Cuando Danny Darrell emergió de la oscuridad y se atenuó el sonido que reverberaba en su cabeza, alguien estaba inclinado sobre él. Era un hombre de cara flaca y pelo gris. Danny no lo había visto nunca. Finalmente preguntó: ¿En qué asalto fue?”, “El segundo aire”, del escritor norteamericano Talbert Josselyn.
Al boxeo histórico de México lo encontramos en esos campeones de apodos memorables: José “Mantequilla” Nápoles, Rubén “El Púas” Olivares, Fili Nava “el zurdo de Tacuba”, José “Toluco” López, Raúl “Ratón” Macías, Vicente Saldívar” el zurdo de oro”, Ricardo “El Finito” López, José “Pipino” Cuevas, Salvador “Sal” Sánchez, José “Lupe” Pintor, en fin.
“Está tirando a matar, tirando a matar”, canta Lora.
Peso, alcance y nudillos. Ojos, boca y pómulos. Piernas. Sudor y sangre.
Defensa y ataque: antes del brutal conteo del réferi: los diez segundos.
K.O.