Enrique Piñeyro se presenta en Madrid con «Volar es humano, aterrizar es divino»
Piñeyro no sabe cómo definir su espectáculo, dominado por el humor y la ironía. Pero en el sustrato se encuentra, asegura, «el tratamiento de los errores en el campo de la aviación. Debemos entender que el error es indivisible de la condición humana; en la superficie se hacen cosas que son impensables en los aviones. Los pilotos nos preguntamos por qué la gente tiene miedo a volar, cuando es el medio más seguro». De la necesidad de comunicar cosas como ésta nace «Volar es humano, aterrizar es divino», un espectáculo que, se atreve a decir, «es realismo dramático cómico».