«Bloc de otoño», miradas sobre el tiempo
En ese tiempo contemplado, en esa felicidad que amenaza con huir Luis Alberto de Cuenca vuelve a ser un enorme poeta del amor. Del amor que se celebra, del amor que se recuerda o del que huye dejando la marca de su absurdo y su vacío. Autobiográficos siempre, los poemas de amor de este libro conservan esa emoción de lo vivido y de lo leído, las huellas de la vida y las huellas de la literatura que se recrean a veces echando mano de los tópicos de la tradición literaria.
Cultura y vida
Variaciones sobre escritores clásicos, intertextos, homenajes, recuerdos de lectura vienen no solo a establecer ese diálogo entre cultura y vida tan propio de nuestro autor sino a establecerse como la única forma de sobredimensionar la experiencia, ya sea amorosa o de otro tipo. En Luis Alberto de Cuenca la experiencia de la vida es siempre una experiencia cultural, es decir, una representación y, por tanto, una dramatización que afecta a la propia escritura del texto y a la concepción que se tiene del mundo. Ahí coincide con
Borges. Como muy borgiana es esa idea suya según la cual el paraíso no existe «sino no hay en él libros, películas ni cómics».
En esa felicidad que amenaza con huir Luis Alberto de Cuenca vuelve a ser un enorme poeta del amor
Decía precisamente Borges que «soñar es la actividad estética más antigua». «Bloc de otoño» es un libro lleno de sueños porque a través de ellos Luis Alberto de Cuenca nos introduce en ese mundo de misterio, gótico sin dejar de ser humorístico, fantástico sin dejar de ser real, tan querido por él. Gran conocedor de la literatura fantástica o especulativa, hay que prestar atención a esta dimensión de su poesía porque en ella se cifra una manera ver la realidad, lo cotidiano, lejos del dogma racionalista, es decir, la indefensión ante las dimensiones ocultas de la mente humana y de la realidad.
La extraordinaria riqueza de «Bloc de otoño» no se agota aquí. Hay que destacar también que es un laboratorio donde se recrean y se releen textos suyos anteriores, ya sean periodísticos o poemas. Ese carácter de palimsesto es fundamental para entender este libro y la literatura toda de Luis Alberto de Cuenca: se escribe sobre lo que escribieron los otros o sobre las huellas de lo que escribió uno mismo.
Libro, por tanto, de una compleja naturalidad, de una compleja claridad, viene a ser grande porque es intenso, emocionante porque tiene la habilidad de volver fascinantes los pequeños detalles de la vida. Todo ello con ese estilo suyo donde la elegancia del habla poética es una forma de la sencillez, donde la búsqueda de crear espacios comunes con el lector no es solo una cuestión estética, sino una moral literaria. La gran cultural y la cultura popular, lo elevado y lo conversacional establecen un diálogo para hacer otra vez de estos poemas un destacado signo de nuestro tiempo.
«Bloc de otoño». Luis Alberto de Cuenca
Poesía. Visor, 2018. 171 páginas. 19 euros