«Esta es la fosa de mi hijo. Aquí se quedó»
Flores, escritos, peluches, pulseras o conchas de vieira (Angrois es lugar de paso para los peregrinos del Camino de Santiago) mantienen vivo el recuerdo de los que ya no están. Siguen llegando personas a la valla, cuentan a las puertas del bar O Tere, ya cerrado por jubilación de su propietaria. Y los mensajes colgados sobre la vía avivan la memoria, aunque, dice José Puga, vecino de Angrois, «olvidar nunca se olvida, aunque ahí no hubiese nada».
Galería de imágenes
Vea la galería completa (12 imágenes)
En el cruceiro instalado en memoria de lo sucedido descansan también dos ramos de flores depositados por el Moto Club Estriberas del Navia. «Esta es la fosa de mi hijo. Aquí se quedó», dice Cristina Liras. Ha venido desde Segovia junto a su marido Javier García y los tíos de su hijo Curro para participar en los actos de este quinto aniversario de la tragedia. «Este lugar es significativo, claro, pero también venimos a reivindicar. Ahora, a cinco años vista, estamos un poquito mejor; ahora que ya no estamos todo el rato llorando, el aniversario es ante todo reivindicación», indica Liras.
Ella es una de las madres que han puesto voz a las víctimas en la comisión de investigación en marcha en el Congreso de los Diputados. Su hijo tenía 27 años, estudiaba Veterinaria y viajaba a Santiago invitado por una amiga. «Curro siempre se iba en su coche pero ese día...», recuerda Cristina, mientras su marido se afana en colocar sobre la verja un escrito sobreimpreso en una foto del joven. Un poco más arriba se mantiene intacto el que dejaron el año pasado. A su lado, la tía de Curro desenreda una cadena de corazones en los que se pueden leer los nombres de la familia. Su sobrino, dice, fue «todo un ejemplo de persona, el hijo que todo padre desea, el alumno que querría cualquier profesor... y todo un referente para sus primos».
Hoy estarán en la manifestación que recorrerá en Santiago el trayecto que separa la estación del tren de la plaza del Obradoiro. Este quinto aniversario llega con una comisión de investigación abierta en el Congreso y con pasos adelante en la investigación judicial, que suma ya siete personas imputadas, entre personal con responsabilidad en Adif, Renfe y el Ineco, además del maquinista, Francisco José Garzón Amo, único señalado durante años, que aquel 24 de julio, tras atender una llamada de teléfono del interventor, circulaba a 190 km por hora en un punto en el que debía hacerlo a 80.
Verdad y reparación
En la comisión de investigación del Congreso el maquinista volvió a pedir perdón a las víctimas, que siguen reclamando «verdad y reparación». «La realidad es que no había señalización lateral, no había nada. No hubo análisis de riesgo, se modificó el proyecto y se dejó sin seguridad. Y se quitó el frenado automático porque el departamento comercial de Renfe se lo solicitó a Adif», dice el padre de Curro. El único que ha pedido perdón es el maquinista, subraya su mujer, «aunque te voy a decir una cosa, nosotros a estas alturas pensamos ¿de qué nos vale ya el perdón? Han pasado cinco años».
«Iba a pasar, faltaba poner el nombre de las víctimas»
Jesús Domínguez es el portavoz de la Plataforma Víctimas del Alvia 04144, que este martes volverá a manifestarse en Santiago bajo la exigencia de «verdad, justicia y reparación». Hace balance del último año y subraya como pieza clave de los últimos acontecimientos el informe en el que la Agencia Ferroviaria Europea expone al juez instructor de la investigación judicial cómo en distintos momentos de la historia de la línea se obvió un necesario informe de riesgos. Así ocurrió, según la agencia europea, cuando bajo el mandato de José Blanco se modificó el proyecto inicial para suprimir el sistema de seguridad ERTMS en las vías, ni cuando, ya con Ana Pastor al frente del Ministerio de Fomento, se desconectó el sistema a bordo de los trenes. Tampoco, dice Domínguez, cuando nada más inaugurar la línea, un jefe de maquinistas advirtió por escrito a sus superiores sobre la inseguridad del tramo. «Iba a pasar seguro, faltaba poner el nombre y los apellidos de las víctimas», afirma el portavoz. Domínguez lamenta los obstáculos encontrados en el esclarecimiento del accidente y agradece el papel desempeñado por las autoridades europeas. «Si no llega a ser por nuestra lucha y nuestro empeño a pesar de las secuelas... Esto te hace pensar que el Estado nos ha fallado», afirma el portavoz.