3-2: El Real Valladolid pierde, pero sale vivo de La Romareda
El conjunto blanquivioleta no mereció la derrota y depende de sí mismo para amarrar el playoff
Fin del partido. Dolorosa derrota por cómo se produjo. Los capitanes agrupan a toda la plantilla y a todos los auxiliares en el mismo césped de La Romareda y al abrigo de la afición desplazada ¿El mensaje? El equipo no ha merecido perder y desde ya mismo piensa solo en Osasuna. Una victoria ante los navarros significaría el billete matemático para los playoff.
El partido estuvo marcado por la discutida actuación arbitral, sin ninguna duda. Arcediano Monescillo tomó varias decisiones muy protestadas por ambos conjuntos principalmente en la última media hora de juego. Hasta ese momento, el luminoso señalaba un 1-1 gracias al gol de Borja Iglesias en la primera mitad y al bonito cabezazo de Toni en la segunda.
Acto seguido, comenzaron las jugadas discutidas. Primero, un penalti riguroso sobre Borja Iglesias. Después, una exagerada expulsión a Eguaras. Por último, otro penalti más que dudoso en el área blanquivioleta. Borja Iglesias no perdonó, firmó un triplete y colocó el 3-1 en el marcador.
El Pucela lo intentó por todos los medios. Sergio introdujo a Gianniotas, Toni Martínez y Ontiveros para tratar de hacer justicia en el marcador, pero solo pudo marcar por mediación de Calero al final del partido.
Un final que significó el comienzo del duelo del próximo sábado ante Osasuna. Un final que tiene que ser el principio de la clasificación para los playoff.