Las Fuerzas de Seguridad refuerzan los controles de llegada de inmigrantes ante la situación explosiva del Sahel
Las Fuerzas de Seguridad están extremando las medidas para que no se infiltren en España terroristas yihadistas procedentes del Sahel y de otras zonas en conflicto de África, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. La situación del Sahel, particularmente de Mali, hace que muchas personas huyan de las zonas peligrosas y traten, a través de fronteras que en ocasiones no deberían ser tan inexistentes, tratar de alcanzar las costas de las que parten embarcaciones dedicadas a la inmigración ilegal,sobre todo hacia España.
Los expertos están atentos ante esta realidad y la posibilidad de que entre esas personas que huyen por necesidad se mezclen elementos yihadistas con destino a nuestro país, bien para asentarse o dirigirse a otras naciones europeas. Las fuentes consultadas por este periódico subrayan que estamos en un descenso notable de la llegada de pateras, más de un 60% respecto a los últimos tres años, pero evidentemente cualquier individuo que llega por ese medio es chequeado, entrevistado, etcétera. Es complicado ahora mismo que se nos cuelen yihadistas por ese medio, pero la preocupación existe. Por eso estamos alerta.
Hay precedentes, como cuando la Policía detuvo en 2020 en Almería a Abdel Bari, uno de los yihadistas del Dáesh más buscados de Europa, por su trayectoria criminal, así como por su perfil "extremadamente violento". Gran parte de los yihadistas que integraban la célula que cometió los atentados de París en 2015 se habían colado en Europa como inmigrantes. Hay muchos más casos, sin que ello supongo extender las sospechas hacía un colectivo que lo que busca es una vida mejor en Europa.
El Papa León XIV llega a España el próximo 6 de junio y permanecerá en nuestro país hasta el 12. Visitará las Islas Canarias, uno de los lugares de llegada de las embarcaciones con inmigrantes. La Iglesia Católica es un objetivo preferente del Estado Islámico (Daesh, Isis) y, lógicamente, las medidas antiterroristas han sido reforzadas.
España, en el ideario del islamismo radical, figura como una tierra a reconquistar ya que, por lo visto, Al Andalus fue siempre musulmana y lo único que hicieron las tropas españolas es arrebatarles lo que era suyo. No se tienen noticias de que el Acueducto de Segovia o las calzadas romanas fueran cosa de los árabes ni que fueran los autores de una cultura que aún se mantiene, pero para estos individuos da lo mismo. Ellos son lo que establecen la historia.
En cualquier, aunque en general no se interiorice el peligro, la situación explosiva del Sahel, con una Rusia incapaz de poner orden pese a haber propiciado los golpes militare que llevaron al poder a los actuales gobernantes, afecta a Europa ya que son muchos los yihadistas que disponen del suficiente entrenamiento como para perpetrar atentados en Occidente.