Inteligencia artificial
Mañana lunes se hace pública la primera encíclica de León XIV que lleva como título «Magnifica Humanitas» ( Humanidad maravillosa) sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial (IA). Desde el inicio de su pontificado Robert Prevost ha manifestado que como su predecesor León XIII alertó a la Iglesia y al mundo sobre los desafíos de la revolución industrial él se siente obligado a sonar la alarma sobre la posibilidad de que el ser humano se convierta en esclavo de su obra y la IA tome el control de la sociedad.
No es la primera vez que la Santa Sede aborda este problema epocal. Francisco dedicó en 2004 su anual Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz a la relación de esta con la revolución tecnológica. Un año después los prefectos de los dicasterios para la Doctrina de la Fe y la Cultura firmaron un extenso documento sobre la inteligencia artificial y la inteligencia humana.Se titulaba «Antiqua et nova».
En más de cuarenta páginas se analizaban las consecuencias del uso de la inteligencia artificial en la sociedad, las relaciones humanas, la economía, el trabajo, la sanidad , la educación, la desinformación, las relaciones con Dios y concluía que «esta sabiduría puede iluminar y guiar el uso de dicha tenología centrado en el ser humano y puede ayudar a promover el bien común, avanzar en la búsqueda de la verdad, apoyar el desarrollo humano integral, favorecer la solidaridad y la fraternidad humana».
Cosa inédita: el Santo Padre asistirá a la promulgación de su encíclica que tendrá lugar en el Aula del Sínodo y en la que participarán como ponentes varios cardenales, entre ellos, el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin.