Asesinos de joyero en Cartago aceptan culpa y pasarán 18 años en la cárcel
Dos hombres de apellidos McQuillan Gutiérrez y Rodríguez Mora, aceptaron ser culpables de la muerte de Franklin Serrano Bravo, dueño de la joyería Zafiro Azul en Cartago. Mediante un procedimiento especial abreviado, el Tribunal Penal de Cartago los condenó a 18 años de prisión a cada uno.
Otro hombre acusado por el mismo delito, de apellidos Mora Fallas, no se presentó a la audiencia, por lo que fue declarado en rebeldía, y se solicitó en su contra una orden de captura.
De acuerdo con la acusación del fiscal Mario Quesada Sáenz, a los tres hombres se les acusó de apoderarse de los bienes ajenos de la joyería de Serrano y de homicidio calificado, por lo que el día de los hechos Mora Fallas (separado del proceso) condujo un vehículo y se detuvo a pocos metros del comercial Zafiro Azul, mientras McQuillan Gutiérrez y Rodríguez Mora bajaron del automotor y caminaron hasta la joyería.
“Una vez dentro del local citado, McQuillan se dirigió a la vitrina de la joyería donde se apoderó de varios bienes, mientras que Rodríguez permaneció en la puerta con actitud vigilante. En un momento determinado el ofendido Franklin Serrano salió detrás de la vitrina y se dirigió a donde se encontraba Rodríguez, quien tomó el brazo del ofendido y de manera desmedida detonó el arma de fuego que llevaba en sus manos, logrando impactarlo en el tórax y provocándole la muerte”, indicó Quesada.
Dueño de joyería muere de múltiples disparos en asalto en Cartago
La defensora de Rodríguez, Mariela Solano, realizó una solicitud al Tribunal integrado por Susana Wittmann, Kattia Vega y Eillyn Meléndez quien presidió, de que se pudiera realizar un proceso abreviado por homicidio calificado para ambos imputados, decisión que fue acogida por las juezas, el fiscal y Rangel Batres, litigante de McQuillan.
Evelyn Olivares, sobrina de la víctima, estuvo presente en la Sala 1 de los Tribunales de Justicia de Cartago, pero tuvo que salir minutos después por la conmoción que le acusó encontrarse con los hombres que le quitaron la vida a su tío.
“Durante este año ha sido una pesadilla terrible para la familia, esto no nos va a traer alivio a nuestro corazón, pero sí un poco de respuesta y paz de justicia que Dios nos abrazó. No estamos conformes con el abreviado, pero aceptamos la justicia del hombre”, dijo.
“Cuando los vi reviví todo el dolor, sentí impotencia, enojo, odio, repudio de que nos arrebataron a nuestro ser amado a la fuerza de una manera tan inhumana, porque él nunca se defendió. Mi mamá que ha sufrido tanto por esto, mis hermanas y yo queremos cerrar ya este ciclo”, comentó la pariente.
Olivares describió a su tío como una persona maravillosa, que siempre estuvo a su lado; era ameno, solidario y le dio trabajo a muchas personas. Se esmeraba por sus clientes para entregarles lo mejor y de hecho, solo le quedaban dos meses al momento del crimen para jubilarse y descansar con su familia.
La investigación fue tramitada en el expediente 21-003967-0058-PE, por el delito de homicidio calificado. El Ministerio Público solicitó ante el Tribunal de Juicio de Cartago la prórroga de seis meses de prisión preventiva, para evitar la fuga de los sentenciados, hasta que quede en firme el fallo.
Un procedimiento especial abreviado es un proceso especial en el cual la persona implicada admite el delito del que se le acusa, por eso no se realiza el juicio ordinario, sino que se impone directamente la sentencia condenatoria.
El crimen
Franklin Gerardo Serrano Bravo murió de múltiples disparos en noviembre de 2021 cuando dos hombres ingresaron a la joyería de su propiedad para robarle. Al atacar al joyero, los dos hampones, armados y vestidos de negro, salieron del lugar y corrieron hacia un vehículo que los estaba esperando; sin embargo, ninguno pudo montarse y siguieron hacia Plaza Mayor, Cartago.
En el camino, los responsables se despojaron de sus abrigos para intentar desviar la atención de las autoridades, pero fueron detenidos por oficiales de la Fuerza Pública que transitaban en bicicleta por la zona comercial.
En tanto, una unidad de la Policía Municipal localizó la ropa y de inmediato acordonó la escena para dejarla en manos de los agentes judiciales. Asimismo, a 25 metros de la joyería se interceptó el carro que al parecer esperaba a los asaltantes, por lo que su conductor también fue aprehendido. Dentro del automotor había un arma de fuego que fue decomisada.
Al momento del homicidio, muchos vecinos de la Vieja Metrópoli se mostraron consternados por lo sucedido y los comerciantes dijeron tener temor ante situaciones de este tipo, tomando en cuenta que en ese momento estaba cercana la Navidad y el pago de aguinaldos.
Serrano, de 63 años, era conocido como Frank, y solía abrir su establecimiento de 8 a. m. a 6 p. m.